Un caso resonante fue el de Túpac Amaru II quien fuera el líder de la mayor rebelión social llevada a cabo en los
dominios hispanos contra las medidas del absolutismo borbónico. Este movimiento
se dio entre 1780 y 1782 y fue severamente aplastado por la política borbónica.
Mucho se ha escrito sobre la figura de Túpac Amaru llegando hasta hoy los ecos de aquellos
hechos.
Túpac Amaru era descendiente de los Incas y como tal buscaba hacer valer su
status y reivindicar sus pautas culturales frente a una política de dominación
colonial que subyugaba a la sociedad andina desde hacía mucho tiempo. Hacia
fines del siglo XVIII la situación social era agobiante y las reformas
borbónicas no hicieron más que acentuar la sensación de opresión. Este líder no
rechazaba la figura del rey sino que reclamaba cambios sustanciales sobre todo
con relación al corregidor y al tributo indígena, aspectos centrales en la
política española. Llama la atención que entre los seguidores de Túpac Amaru no
sólo se encontraban grupos indígenas sino también negros, mestizos, mulatos y
hasta criollos y españoles. Lo importante es notar que Túpac Amaru expresaba el
descontento de un conjunto social muy diverso que coincidía en su rechazo al
sistema imperante.
El accionar de este líder estuvo basado en un plan de operaciones y de
propuestas de cambio. Ante los constantes disturbios las autoridades buscaron
el modo de terminar cuanto antes con estas protestas que podía estimular otros
movimientos semejantes volviendo la situación irrecuperable. En tan sólo dos
años Túpac Amaru puso en jaque a las autoridades virreinales hasta que fue
capturado junto con gran parte de su familia y aliados y sometido a severos
interrogatorios para que dé cuenta de todos numerosos cómplices. Finalmente, su
brutal muerte pretendió ser ejemplificadora para quienes osaran sublevarse y simbolizó el
final del recordado Tawantinsuyu. En adelante su nombre sería recordado de
muchas maneras estimulando hasta la actualidad discusiones en torno a lo
ocurrido y a la incidencia que este tipo de comportamientos colectivos tuvo en
la historia hispano colonial.
i) El nuevo Virreinato del Río de la Plata
En 1739 se había creado el Virreinato de Nueva Granada pero fue recién con
Carlos III (1759-1788) las renovaciones políticas resultaron efectivas como
para transformar sustancialmente la relación metrópoli- colonias. Para
centralizar y a fiscalizar mejor en todos los ámbitos de los dominios
americanos una de las estrategias centrales fue la creación del nuevo
Virreinato del Río de la Plata.
Esta ambiciosa empresa requirió, prioritariamente, reforzar las estructuras
tradicionales para hacer más eficiente el manejo de la situación que
presentaban las colonias. Las reformas proyectadas con la apertura del Puerto
de Bs. As (1776) y con la creación del Virreinato del Río de la Plata (1777)
fueron estrategias decisivas en el contexto planteado. Los cambios en la
situación internacional impulsaron a la Corona a volver su mirada hacia el
territorio que se encontraba a sus espaldas. La creación del nuevo virreinato
fue un cambio significativo en el equilibrio geopolítico del continente y Lima
perdió su lugar hegemónico. Además la inclusión del Alto Perú en el nuevo
virreinato pasó a beneficiar a Buenos Aires con los recursos fiscales de Potosí
cambiando el funcionamiento regional habitual
La estratégica creación del Virreinato del Río de la Plata provocó que la
dinastía borbónica asumiera como nuevo desafío la defensa y el desarrollo del
frente Atlántico. Por esto se planificó organizar expediciones de
reconocimiento geográfico y científico, especialmente a los territorios
indígenas del sur; buscar nuevas rutas de comunicación para agilizar el
comercio con los mercados chilenos y levantar fortificaciones que aseguraran la
soberanía española en las tierras patagónicas.
Mediante la creación del nuevo virreinato se proyectaba concentrar las
exportaciones de la Pampa por el puerto de Buenos Aires. El objetivo era evitar
que salieran vía Chile las grandes cantidades de ganado pampeano conducidas
hacia la Araucanía por los mismos indígenas, tal como había estado ocurriendo
desde tiempo atrás. Resulta oportuno entonces pensar que Bs. As emergía como un
nuevo polo de arrastre orientado hacia el Atlántico.
Fuente de consulta:
http://www.aportesunco.com.ar/contenido/publish/america/2007prn_id235.php
Reformas
borbónicas y movimientos comuneros en América
Las reformas borbónicas agrupan un conjunto de
medidas adoptadas por la Corona española en la segunda mitad del siglo XVIII
con el fin de incrementar los ingresos reales, mejorar el control burocrático
sobre las colonias e incrementar la extracción de sus riquezas. Todas estas
iniciativas produjeron el rechazo, las protestas y los levantamientos de
comerciantes, propietarios de tierra, arrendatarios, y consumidores.
En
distintos lugares, las manifestaciones iniciales de inconformidad nacen de la
imposición de nuevos impuestos o monopolios, o de su incremento, así como del
recelo con otras disposiciones de las que se temía que tuvieran la misma
intención fiscal, como fue el caso de los empadronamientos. Si bien el rechazo
generalizado a estas medidas permitió la manifestación de las tensiones
raciales y sociales existentes en todos los territorios coloniales, la
reglamentación fiscal que se pretendió imponer afectó de manera particular a
los comerciantes y los criollos de cierta capacidad económica, y es
precisamente de ellos que sale la iniciativa de incitar al pueblo a rebelarse y
son los que encabezaron la revuelta en el Socorro.
Las
reformas borbónicas
La
reorganización administrativa del imperio español en América, que se conoció
como reformas borbónicas, implicó la creación de nuevos virreinatos, la
adopción de una política de libre comercio, así como la creación del cargo de
regente y la renovación de la institución de la Visita por parte de
funcionarios nombrados por el rey. A través de las disposiciones fiscales que
establecieron las reformas, se reorganizan las rentas reforzando la política
monopolista sobre el aguardiente y el tabaco. También se incrementaron
impuestos como el de alcabala o el de las ventas, el de armada de Barlovento y
el quinto real. Igualmente se exigieron contribuciones extraordinarias para
atender los gastos de las guerras que España sostenía en esos momentos con
otras potencias de Europa.
En la Nueva
Granada, el comisionado del rey, o regente visitador, para la imposición de
estas políticas fue Juan Francisco Gutiérrez de Piñeres. En su “Instrucción
general para el más exacto y arreglado manejo de las Reales Rentas de Alcabalas
y Armada de Barlovento”, expedida el 12 de octubre de 1780, Gutiérrez de
Piñeres extendió el impuesto a las ventas a muchos productos que anteriormente
estaban exentos, entre ellos el algodón y el hilo, con lo que afectaba
directamente la elaboración de estos productos en provincias como Muzo, Vélez,
Tunja, Leiva, San Gil y los llanos, donde era la industria principal entre los
sectores populares.
Ante
Gutiérrez de Piñeres se diligenciaban las representaciones para ocupar los
nuevos empleos y se elevaban dudas concernientes a la aplicación de las medidas
implantadas procedentes de diferentes lugares del virreinato, no sólo por parte
de administradores reales sino también de representaciones colectivas o
individuales de vecinos afectados. Contra la figura de Piñeres se harán varias
de las protestas comuneras y será la máxima expresión del mal gobierno para
muchos de los habitantes de la Nueva Granada. Frente al impuesto de armada de
Barlovento, que fue interpretado como una nueva medida fiscal y causa inmediata
del levantamiento en el Socorro, Piñeres mismo aclarará que no era un nuevo
impuesto, sino que se venía cobrando de forma conjunta con otros.
Efectos
inmediatos de las reformas o los antecedentes de la rebelión
La
inconformidad contra los funcionarios reales estalla con las primeras medidas
fiscales. Estas, más que causar la revuelta, propician la situación que
canaliza un descontento latente que venía de tiempo atrás y que involucró no
sólo a sectores del pueblo llano sino a las élites de las provincias afectadas.
En efecto, la revuelta del 16 de marzo de 1781 en el Socorro fue encabezada por
compradores y expendedores de ganado, a quienes se les imponía un gravamen de
un real por cada cabeza de vacuno.
La
imposición del estanco del tabaco, que le daba al gobierno español el control de
su producción y comercio, afectó a los empresarios privados acostumbrados a su
comercio y a los beneficios derivados de su favorable relación con los
cosecheros y pequeños propietarios, dado que a estos la hoja no se les cambiaba
por dinero sino por mercancías. Como la administración directa no se imponía
sólo al tabaco, en otros ámbitos también se lesionaron los intereses de la
élite criolla.
A nivel de
los sectores populares, lo que más afectó fue el alza en los gravámenes sobre
el tabaco –dos reales por libra– y el aguardiente, y sobre todo la restricción
al cultivo de tabaco, junto al hecho que la represión al cultivo acarreó no
sólo la destrucción de las siembras sino daños a otros cultivos, así como
robos, abusos y atropellos por parte de los guardas, sin contar con la prisión
y la imposición de penas secundarias impuestas sin ninguna equidad. La
composición de las tierras de resguardo afectó, además de los indígenas, a
mestizos y blancos pobres que trabajaban en dichas tierras.
Movimientos
comuneros en otras colonias de España en América
La rebelión
comunera en la Nueva Granada coincidió con una serie de rebeliones que se
presentaron en todas las colonias del imperio español en América, en las que
distintos sectores sociales protestaron por objetivos y motivaciones
similares. En la segunda mitad del siglo XVIII hubo levantamientos en la
Capitanía General de Venezuela, la Audiencia de Quito y el Virreinato del Río
de la Plata. Efectivamente, se presentaron levantamientos comuneros en Paraguay
(1723), en Caracas se protestó contra la Compañía Guipúzcoa (1749), en Quito
los motines se dirigieron contra la aduana y el estanco de aguardiente (1765) y
se protestó en Lima contra las medidas del regente visitador (1777).
El ciclo de
rebeliones comuneras en Suramérica llega hasta 1780 con el levantamiento de
Túpac Amaru en Perú. Las noticias sobre Túpac que aparecen en los documentos
sobre la rebelión comunera dejan ver otros alcances en la protesta. El hecho
que en cartas entre capitanes comunes o en panfletos elaborados por criollos
aliados se reproduzcan noticias sobre Túpac Amaru refleja un contenido político
de la protesta, que muestra que la apelación al símbolo del rey inca permitió
expresar el desconocimiento a la autoridad española y trascender la consigna
inicial “Viva el rey, abajo el mal gobierno”.
Interesante
resulta también el uso de la figura de Túpac Amaru en momentos posteriores a la
coyuntura de 1781, como las representaciones que realiza Luis Vidall en el
Parlamento inglés a nombre de los capitanes santafereños Dionisio Contreras y
Vicente de Aguilar en 1784. En otro documento, Salvador Plata –uno de los
capitanes criollos del Socorro–, en una de sus tantas representaciones para
mostrar su arrepentimiento, señalaba que mucho antes del inicio de la rebelión
en el Socorro se tenía de las noticias de Túpac Amaru, que eran recibidas por
un cura párroco.
Cronología
de los hechos que sucedieron a consecuencias de las reformas borbónicas
1749
Abril. Se produce en
Caracas el levantamiento contra la Compañía Guipozcoana.
1765
Marzo. En
Riobamba, Audiencia de Quito, tiene lugar un levantamiento indígena.
22 de Mayo. Se presentan
violentos tumultos en Quito contra el estanco de aguardiente y la introducción
de reformas en la administración de los impuestos de ventas.
1779
Guerra entre España e Inglaterra.
1780
16 de agosto. Francisco Gutiérrez de Piñeres, el regente visitador, publica en
Santafé la “Instrucción general” que recopila el método y reglas en la
expedición de guías para la conducción y transporte de mercaderías, frutos y
efectos de la tierra en el tráfico interior.
Octubre. Expedición de
“La instrucción general para la más exacta de las rentas reales de alcabala y
Armada de Barlovento en todo el distrito actualmente sujeto y dependiente del
tribunal y Real Audiencia de Cuentas del Nuevo Reino de Granada”.
4 de noviembre. Se inicia la
rebelión de Túpac Amaru.
7 de diciembre. Promulgación
de la instrucción para el establecimiento y arreglo de la administración
general de las rentas de alcabala y armada de Barlovento, y recopilación de las
penas contra defraudadores y contraventores, publicada por el regente
visitador.
22 de diciembre. Establecimiento del
plan de recaudo unido de rentas –tabaco, naipe, aguardiente, pólvora y armada
de Barlovento– elaborado por el regente visitador.
1781
26 de enero. Se publica
por orden de Gutiérrez de Piñeres el decreto sobre arancel de la armada de
Barlovento y venta de tabaco.
Abril. Para atenuar
el descontento, Gutiérrez de Piñeres anula el impuesto a la venta, compra o
intercambio de algodón e hilo de algodón en Muzo, Vélez, Tunja, Leiva, San Gil
y la provincia de los Llanos.
2 de mayo. Llegan a los
comunes de Cocuy las noticias sobre la coronación del rey de la Indias, José
Túpac Amaru.
18 de mayo 18.TúpacAmaru muere
ejecutado en Cusco.
14 de julio. En una carta
entre vecinos de Girón se menciona la noticia sobre la captura de Túpac Amarú.
7 de diciembre. Se
restablecieron los aranceles para el cobro de la armada de Barlovento en
Zipaquirá, Ubaté, Guaduas, Honda, San Gil y el Socorro; también en los llanos
del Casanare, Santiago de las Atalayas, Muzo, Vélez, Pamplona, Salazar de las
Palmas, Girón, San Juan de los Llanos y el Caguán, Tocaima, Guayabal (Mesa),
Ambalema, Neiva y Timaná, Purificación, La Plata, Ibagué, Los Remedios,
Antioquia, Zaragoza, Guamocó, Anserma, Cartago, Toro y Arma con sus distritos y
jurisdicciones.
http://www.bibliotecanacional.gov.co/content/la-rebeli%C3%B3n-de-los-comuneros-reformas-borb%C3%B3nicas-y-movimientos-comuneros-en-am%C3%A9rica